Insomnio

¿Qué es el insomnio?

Consiste en la incapacidad de dormir en calidad o cantidad suficientes para sentirse descansado y activo al día siguiente. Se caracteriza por la dificultad para conciliar o mantener el sueño, el despertar precoz y un sueño no reparador. Puntualizar que debe producirse al menos 3 noches a la semana durante un mínimo de 3 meses.

El 50% de los adultos padece insomnio en algún momento de su vida, un trastorno que casi siempre es un síntoma de otro problema y, por lo tanto, para tratarlo es necesario actuar sobre la causa que lo origina.
El insomnio no solo afecta al individuo por la noche sino también durante el día, que es cuando sufre las consecuencias del descanso insuficiente.

¿Cuáles son las causas?

  • Depresión y ansiedad.
  • La tecnología. Ordenador, móvil, televisión….
  • Llevar trabajo a casa. La suma de horas laborales y la falta de tiempo de diversión producen estrés, y a la larga, se resentirá la salud, ocasionando males que tarde o temprano se deberán enfrentar.
  • Ciertos problemas de salud.
  • El estrés
  • Algunos medicamentos. Pregunta siempre a tu médico.
  • La menopausia
  • Malos hábitos nocturnos

¿Qué consecuencias tiene el no dormir bien?

  • Hambre en exceso y ansiedad. La falta de sueño se relaciona con la tendencia a comer en cantidades más grandes con un número mayor de calorías y carbohidratos.
  • Igualmente, vas a ser más propenso a elegir alimentos ‘basura’, aun cuando no tienes hambre.
  • Más riesgos de tener un accidente
  • Menos atractivo físico
  • Más probabilidad de resfriarse
  • Más emociones. El no dormir correctamente hace que las regiones emocionales del cerebro estén más activas en un 60%, esto ocasionaría reacciones más descontroladas e inadecuadas.
  • Estar cansado afecta la capacidad de concentración y nos vuelve más olvidadizos. Esto puede dificultar el aprendizaje y la retención de conceptos.

Aumenta el riesgo de derrame cerebral

  • De obesidad
  • De padecer cáncer
  • Diabetes
  • Enfermedades cardiacas

¿Sabes cuantas horas necesitas para descansar?

La cantidad de sueño necesario es variable en cada persona, un recién nacido duerme cerca de 18 horas, un adulto joven de 7,5 a 8 horas y un anciano alrededor de 6,5 horas.

¿Qué podemos hacer para dormir mejor?

Sería interesante recoger datos sobre: si nos ha costado conciliar el sueño, dificultad para mantenerlo, si no hemos despertado temprano, la hora de acostarse y de levantarse; que hacemos antes de irnos a la cama (TV, lectura, radio, etc….). También si tenemos sueño de día, cansancio, estado anímico, horarios de trabajo y de las comida. Esto sirve para llevar un registro de lo que hacemos y como es nuestro sueño. Así podemos poner remedio a esos malos hábitos.

Algunas cosas que podemos hacer:

1. Seguir un horario regular. Levantarse y acostarse a la misma hora cada día.

2. No dormir durante el día. Evitar la siesta

3. Procurar un aislamiento sonoro y lumínico.

4 Mantener una temperatura ambiental adecuada.

5. Evitar la estimulación cerca de la hora de acostarse.

6. Actividades que resulten relajantes antes de acostarse (baños relajantes, música suave,…), evitando el trabajo o los juegos excitantes, las discusiones familiares y las actividades que producen un elevado grado de estrés.

7. Evitar el consumo de alcohol y tabaco. No se debe beber alcohol como inductor del sueño, ya que, tras la inducción, causa problemas de fragmentación del sueño, despertar precoz,…

8. Evitar el consumo de excitantes: café, té, chocolate, bebidas de cola,…

9. Realizar ejercicio físico moderado de forma regular. Si se realiza a primeras horas de la mañana se logrará un sueño más profundo. Si es a última hora estaremos activos y no dormiremos bien.

10. Comer moderadamente por la noche y no acostarse inmediatamente después de cenar. Esperar 2 horas.

11. Aprender alguna técnica de relajación y aplicarla por la noche.

12. Ir a la cama solo para dormir. Usar la cama para estudiar, pagar facturas, hablar por teléfono o ver la TV tiende a romper la asociación entre acostarse y dormir.

13. Tener siempre presente que la función del sueño es descansar. Así aunque no duermas intenta relajarte y dejar que tu cuerpo y tu mente descansen, no te obsesiones con el hecho de dormir.

14. No automedicarse. El uso ocasional de un somnífero puede tener efecto beneficioso, sin embargo el uso crónico de medicaciones no es efectivo en la mayoría de insomnes.

15. Recuerda que el sueño es un estado fisiológico imprescindible para la vida.

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